Muerte súbita en deportistas.

20/04/2016

Se ha corrido la maratón de Castellón el domingo 10 de abril del 2016 en la que participaron cerca de 2.500 participantes y nos enteramos que han muerto dos corredores y un tercero está ingresado con pronóstico reservado. Cuatro meses antes, a finales de noviembre del 2015, en Benidorm, Daniel Juárez de 26 años, futbolista en un club regional se desplomaba al cruzar la meta y en la Behobia San Sebastián hay otro muerto de 31 años y 14 personas ingresadas en el hospital.

Pero en la primera carrera a la que me he referido, los fallecidos no eran aficionados cualquiera que un buen día quieren hacer una maratón. Francisco Amat de 57 años era un experimentado corredor que pertenecía a un club de atletismo y un mes antes había participado en la maratón de Barcelona. Juan Barros, cuando se acostó a descansar en el hotel en que se alojaba, despertó con fuertes convulsiones que le llevaron a la muerte. Tampoco era un cualquiera, ya que además de un gran corredor, era el director técnico de la media maratón que se celebra en Villafranca del Penedés. Recordemos también a dos fallecidos, buenos futbolistas que podemos suponer estaban muy bien controlados por los clubs de fútbol de primera división a los que pertenecían.

¿Por qué resulta tan difícil encontrar la causa a este tremendo problema?  Porque tienen que mirar en los fallecidos la concentración de magnesio en sangre al acabar la carrera, que es lo que nos permitirá saber si estos deportistas tenían reservas suficientes de este elemento para poder finalizar con éxito las pruebas en las que se habían inscrito o practicar el deporte que era su afición o profesión. 

Y en este momento tengo que repetir lo que en tantas ocasiones he dicho: La concentración de magnesio en suero debe estar entre 2,2 a 2,6 miligramos por 100 mililitros y si se mide en milimoles (de 0,9 a 1,1). Y se están dando como buenas las concentraciones entre 1,6 a 2,6 en miligramos por cien y de 0,66 a 1,1 en milimoles.

                                                                                                                                  

Pero ¿dónde viven los ganadores de las carreras de fondo y medio fondo más famosos de todo el mundo? En unos suelos que están formados por cenizas de olivino, piroxenos y anfíboles que, para no meterles en las fórmulas de estos minerales, les doy las cantidades en elementos que los componen en el Rift de África que es donde viven estos corredores: Oxígeno 44,8%, Silicio 21,5%, Magnesio 22,8%, Hierro 5,85%, Aluminio y Calcio 2% y Sodio y Potasio menos de un uno por ciento.

¿Verdad que llama la atención que incluso haya más magnesio que silicio en esa zona? A mí también me costaba creerlo, pero tuve la suerte de que ya años atrás en una enciclopedia de Geología ya había marcado la página que en óxidos da la cantidad de los elementos que componen las rocas formadas por esos minerales y que reproduzco en el libro que escribí sobre "El magnesio en el deporte". 

Ahora entienden Vds. que las personas que viven en esas zonas de Kenia y Etiopía desde que nacen, están tomando alimentos muy ricos en este elemento y formando reservas que pueden movilizar cuando lo gastan en grandes cantidades en esas carreras o pruebas atléticas.

Y digo que los análisis deben hacerse si se quiere conocer como han ido las cosas al final de la carrera, porque si una persona ha tomado mucho cacao y almendras, por ejemplo y le hacen una analítica antes de correr, como ha tomado dos de los alimentos que tienen más magnesio, puede que le encuentren la cantidad correcta en la sangre.  Pero no nos da una indicación de cómo están sus reservas que son las que tienen que salvarle cuando ha gastado el magnesio de su sangre.

¿Por qué es tan importante este este elemento? Les voy a resumir lo que sé y empezando por los músculos, es el catión que junto con unas moléculas fosforadas permite la relajación muscular, porque es indispensable para permitir la entrada del potasio que ha salido en la contracción y eso ocurre tanto en los músculos del aparato locomotor para que no haya contracturas y calambres, como en las arterias para que no se contraigan y en el corazón, para que mantenga su ritmo y NO SE PRODUZCA UNA  FIBRILACIÓN.

Y seguimos, interviene al menos en cinco pasos del ciclo de Krebs que son las reacciones químicas que nos proporcionan la energía que nos permite movernos y hacer trabajo físico. También en la formación de serotonina para seguir cuando la mente se alborota y debemos serenarnos, como asimismo en la formación de los péptidos cerebrales. Continuó explicando que es indispensable también en la síntesis de proteínas y por lo tanto entre otras, en el mantenimiento en buen estado de los huesos, cartílagos, tendones y ligamentos de los corredores. ¿Está claro? 

                                                                                                                         

Archivado en: Artículos
comments powered by Disqus